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Pat 12

La frescura del amanecer se intuía en la estancia y un leve escalofrío recorrió el cuerpo desnudo de Nicoll. Un cuerpo que me apetecía. Mi mente valoraba las distintas opciones de lo que quedaba por acontecer, me apetecía una sesión a solas los dos, pero la tentación de humillarla en presencia de sus sumisos era una tentación demasiado grande. La solución se me clarifico , vendaría los ojos de todos, primero los de Nicoll que también prive del sentido del oído, y termine colocándole una capucha. Quería que pensase que todos verían lo que le haría. Antes de privarla de sus sentidos me suplico. - Por favor, mi señor hágame lo que quiera, pero por favor no permita que mis sumisos me vean así. - Calla, no estas en posición de pedir nada. Una vez terminado con ella, lleve a los demás al lado opuesto de la estancia, ordene que se arrodillaran de cara a la pared y vende sus ojos , dude un momento si taponar sus oídos o dejarlos escuchar, determine dejarlos sin escuchar. Esther protestaba, - Por que no puedo mirar?, me dijo que esta noche vería cosas nuevas y ahora me tapa los ojos. No entiendo por que no me deja mirar. Un fuerte cachete en su culo le hizo callar. - Acaso escuchas la voz de tus compañeros, no ¿ verdad ? pues calla , si no quieres recibir tu primer castigo. Tus blancas nalgas ya me incitan de por si a cambiarlas de color, no aumentes tu esa tentación. - Sigo sin entender por que no me deja mirar. - Por ahora no tienes que entender nada, solo obedecer. Un silbido rasgo el aire y un splash restallo contra las nalgas - Ay - Seguirás hablando , o sigo dándole a la fusta. - Pica señor. - Claro que pica, que creías que era de mentira. Un segundo azote sonó, ya había aprendido la lección y esta vez no dijo ni palabra, termine de tapar sus oídos. Una de mis manos recorrió su apetecible cuerpo. Al contacto, su cuerpo se tensaba, parecía presentir el miedo y la excitación de la chica . La caricia se prolongaba de forma premeditada, todavía seguía atada con una mano delante y otra detrás, mi mano llego a su coño, en contraste de la frialdad del acero su entrepierna estaba cada vez mas caliente, unos ligeros suspiros se escapaban de su garganta. No me fíe de dejar así sus manos y ate las dos a su espalda, no quería que volviera a masturbarse, todavía no. Una vez todos dispuestos volví junto a Nicoll. La inmovilice de pies y manos en un potro. Sentado en mi sillón contemplando a la escultural mujer, me puse a pensar, esa noche debería tomar decisiones . La primera, era sobre pat, mi dulce pat, sabia que estaría sumida en un mar de dudas, dudas que de alguna manera no se atrevía a disipar, podía ocurrir cualquier cosa, la podía repudiar o la podía perdonar. Tenia a Esther, que hacer con ella, y Nicoll, estaba entregada lo que mas deseaba era una sesión. Cogí el móvil y pese a lo intempestiva de la hora la llame, un - diga - angustiado y somnoliento contesto al otro lado, - Hola pat, te he asustado? - No mi señor, perdone mi estado - Sabes para que te llamo ? Un liguero lloriqueo acompañada a palabras entrecortadas - Me snif imagino snif para que. - No lloriquees, sabes que no me gusta. - Mi voz sonaba fuerte, severa. - Perdóneme mi señor, no volveré a hacerlo. - No harás que, pat ? .......Al día siguiente regreso como cada día, el dolor volvió a ser la directriz , las cuerdas mordían, apretaban mis doloridas y maltrechas tetas, de forma cuidadosa las fue enrollando hasta dejarlas tapadas casi por completas. Siguió atando mi cuerpo de una forma geométrica, cuando llego a la cintura de forma brusca paso la cuerda entre mis piernas tirando fuerte hacia arriba desde la espalda, note en mi coño como la cuerda se clavaba como su rugosidad frotaba en mi interior fue una sensación indescriptible, de una manera rápida hizo tres nudos uno quedo justamente en mi clítoris, otro en la raja y el tercero en el culo, cuando volvió a tensar la cuerda note la presión de los bultos, fue suficiente para llegar a un grado de excitación máximo, debió notarlo por que la presión fue mas fuerte causándome dolor. El grado de inmovilidad aumentaba con cada vuelta de cuerda. Las tetas estaban cogiendo un feo color oscuro, coloco una pinza en cada pezón, el dolor fue inmenso, creí morir, solo sus palabras susurradas en mi oído me hacían aguantar, parecía que mi coño no me perteneciera, funcionaba por su cuenta, sentía el calor y la humedad en su interior, aun aguanto un rato mas con las cuerdas mordiendo mi piel, con una especie de navaja curvada muy afilada corto las cuerdas muy rápidamente y masaje mi cuerpo de forma enérgica para reactivar la circulación, soltó las pinzas y el dolor agudo apareció de nuevo, las masajeo con cuidado hasta que poco a poco recobraron su color, paso su mano entre mis piernas y un rubor me recorrió el cuerpo, llego hasta mi cara sonrojándola, y el placer me sobrevino mezclado con vergüenza........... - No contestas, no harás que, pat? volví a repetir con tono mas elevado - No volveré a disfrutar de manos que no sean las suyas mi señor, perdóneme, no me abandone. - Que tienes que hacer mañana? - Seguir llorando. - Vamos hombre, te van a salir patas de gallo. En serio que tienes que hacer? - Nada, desde aquel día no he vuelto a salir, mi amigo me llama a todas horas y ya no se que excusa poner, pero no he vuelto a verlo, ni a salir. - Coge el primer avión a Málaga, te esperare en el aeropuerto. - Gracias mi señor, me hace muy feliz, hoy........., a estas horas me esperaba lo peor, gracias, gracias, gracias. - Duérmete quiero verte radiante mañana. - Si mi señor, no se si podré dormir, pero estaré radiante. - Adiós, hasta mañana. - Hasta mañana, soy muy feliz. Nicoll permanecía sin poder escuchar nada de la conversación, me acerque a ella , le quite la capucha y las demás cosas que privaban sus sentidos para que pudiera oír mis palabras. Me coloque a un costado, e introduje un dedo en su coño, hervía, y estaba completamente mojada pese al tiempo que la había dejado abandonada, o era eso lo que la excitaba. - Bien Nicoll, que haré contigo - Lo dije de forma que no esperaba respuesta. - Se que lo que mas deseas en este momento es una sesión, que te obligue a ser mía y por eso no lo haré. Deseas demasiado ser sometida por eso creo que el mayor castigo es no darte la sesión. Hay una serie de condiciones que quiero que cumplas, a Esther te la dejo para que la eduques y la sometas, no quiero que la prostitullas bajo ningún concepto, solo instruir, por supuesto que la puede usar tu sumiso o algún amigo, pero no por dinero. - Seguía hurgando en su interior de forma despreocupada, esto parecía ponerla mas caliente todavía, que siguiera con mi discurso y no le prestara atención le hacia bullir la sangre, me di cuenta de eso y proseguí para arrancarle un orgasmo sin ningún tipo de interés. - El dinero que me debes, te lo perdono, yo saldare tu deuda con el casino, te compensara los gastos que te ocasione la nueva pupila. Y de ti me reservo el derecho a tenerte en mi propiedad el día que me apetezca. - Eso lo dije a la vez que soltaba sus ataduras, y en le mismo momento que ella recuperaba la libertad se corrió, un orgasmo rápido intenso y silencioso. - Puedo decir algo. - Por supuesto, estas en tu casa. - Quería darle las gracias, si hoy hubiera ejercitado su derecho sobre mi, mi deuda la hubiera considerada saldada, quiero que sepa que soy suya desde el día que me hizo lamer su zapato y lo que me ha demostrado hoy, no ejercer su derecho sabiendo que yo lo deseaba me ha roto los esquemas, y despreciarme me ha humillado mas que la mas baja degradación, ha hecho que me corriese solo con sus dedos, desde hoy le pertenezco para siempre, y no una vez si no todas las que quiera seré suya. - Se tiro al suelo y volvió a lamer mis zapatos. - Vamos, levanta, ya es suficiente. La mente humana es complicada, a veces deseamos una cosa con locura, pero nos proporciona mas placer que no, no la den. El ser humano es imprevisible. Ha quedado todo claro ? - Si por supuesto, accedo de forma grata a todo. - Suelta a los perros, es hora de irme. - Le deje una tarjeta con mi numero de teléfono- Si hay algún problema me llamas. Esther se quedo contrariada, Nicoll haciendo gala de su poder sobre ella, le dio un fuerte golpe en las nalgas , su cara mostró un gesto de satisfacción y su estado de animo cambio. Fuji y yo salimos con el coche en dirección al hotel, en mi cabeza recreaba las turgentes nalgas del AMA, lo que me hubiera gustado profundizar en ellas, y en la delicadeza y blancura de la muñequita. Se abrió paso pat entre todos mis pensamientos ese ultimo día ........ Llegué a la habitación, en vez de desatarla me dirigí al cuarto de baño, deje que la bañera fuera llenándose, vertí en el agua aceite de rosas y volví junto a su cama, solté las ataduras, este día, de forma especial, muy despacio con delicadeza, frote cada una de sus extremidades, una vez suelta, la abrace y le bese en los labios, un beso largo, profundo, con sentimiento, recreando cada movimiento de mis labios, la cogí en brazos y la lleve al cuarto de baño, abrí un armario camuflado en la pared donde había cremas, maquillaje y perfumes, ese ultimo día la deje sola, que haría sus necesidades y se aseara tranquila, el vapor extendía la fragancia penetrante a rosas. Salí y la espere en la sala preparando el desayuno como cada mañana, cuando apareció estaba radiante, preciosa, era una delicia. El cuerpo perfecto la piel sonrosada por el baño, el maquillaje justo en sus mejillas casi imperceptible parecía un rubor natural, los labios con brillo, sus ojos expresivos con una chispa de complicidad y la abundante cabellera suelta caída sobre los hombros. Me quede un momento que se me hizo interminable contempladora. Se sentó a mi lado en los cojines y desayunamos juntos, la conversación fue distendida, con abundancia de sonrisas, me levanté y su gesto se enturbio un poco cuando vio que me quitaba la chaqueta y volvía a sentarme volvió su alegría, pasamos todo el día hablando y jugando, por la tarde hicimos el amor, sin ningún tipo de ordenes ni obligaciones, había pasado la semana, ya era mía y yo estaba orgulloso de tenerla, de poseerla......... Sin saber como, había llegado y dejaba el coche en el parkin, fuji no me molesto en todo el trayecto, permaneció callada. En la habitación preparo el baño, me solace en el agua, los chorros que salían del hidromasaje me sentaban muy bien, mi polla se puso erecta con un gesto fuji dejo de frotarme la espalda y se avino a lamer despacio, su pequeña lengua recorría el miembro, había momentos que tenia que introducir la cabeza dentro del agua, su boquita se abrió y poco a poco toda la carne fue entrando, daba sorbitos muy placenteros, el agua tibia, la excitación de la noche, los recuerdos, las burbujas y esta pequeña joya me elevaron al séptimo cielo, mi éxtasis llego, inundo su boca y me lo agradeció con su mirada. El sol ya estaba fuera cuando salí de la bañera. Llame al aeropuerto para enterarme de los horarios. Me vestí de traje, salde las deudas de Nicoll con el casino y me despedí del director hasta la próxima ocasión, fuji termino con el equipaje y le describí a grandes rasgos quien era pat, y lo que tendrían que compartir las dos. El vuelo llego puntual, contra todos los pronósticos de los presentadores de informativos, y apareció ella radiante en la terminal de nacional, la bese en la frente y le presente a fuji, se quedaron las dos un poco cortadas pero no había miradas de rencor por parte de ninguna. Me sentí bien.